Los fisiócratas fueron una escuela de economistas franceses del siglo XVIII, encabezada por François Quesnay, que sostenían que el suelo es la fuente última de la riqueza de una nación y que los ingresos públicos debían proceder de un único impuesto sobre su producto neto — el impôt unique.
Fueron precursores intelectuales de Henry George y del impuesto único, y de los primeros en ver la renta del suelo como la base natural para financiar la sociedad.