Common Ground

Dirige una ciudad. Elige cómo se financia. Observa cómo se despliega la economía.

Cada mecánica de este juego proviene de economía revisada por pares: equilibrio espacial, aglomeración, pérdida de eficiencia. Cambia cómo tu ciudad recauda ingresos y mira cómo responden alquileres, salarios, edificios y especulación.

Take office

Five cities, five fights. Win each act to unlock the next — or practice freely in the sandbox.

Free play

Sandbox

Any map, no goals, no term limits. Just you, a city, and the land question.

La ciencia bajo el capó

Es un modelo simplificado, pero no inventado. Cada mecánica está calibrada con hallazgos empíricos de la economía urbana y pública.

Las ciudades son mercados de localización

Dónde surgen las viviendas, qué altura alcanzan y cuánto cuesta el suelo emergen de la competencia por la ubicación. El juego sigue el modelo Alonso–Muth–Mills de equilibrio espacial, cuyas predicciones coinciden con la estructura interna de las ciudades reales1.

Las ciudades grandes son más productivas

Duplicar el tamaño de una ciudad eleva la productividad de todos en varios puntos porcentuales — el efecto de aglomeración. El juego usa la elasticidad hallada en meta-análisis de cientos de estimaciones2.

La renta del suelo puede financiar la ciudad

En el tamaño óptimo de una ciudad, la renta del suelo que crea su comunidad iguala exactamente el coste de los bienes públicos que valen la pena — la renta del suelo puede financiar la ciudad por sí sola. Demostrado por Arnott y Stiglitz3, y visible en el indicador del juego.

Gravar el trabajo destruye riqueza

Los impuestos sobre la renta y las ventas hacen que cierto trabajo y comercio dejen de valer la pena — un valor que simplemente desaparece, llamado pérdida de eficiencia. El juego lo calcula con la fórmula estándar y la elasticidad de la literatura de economía pública4.

Los impuestos al suelo no distorsionan

Gravar los edificios hace que se construya menos; gravar el suelo no cambia nada de lo que conviene construir, porque el suelo no puede moverse ni encogerse. Cuando Pittsburgh gravó el suelo más que los edificios, la construcción aumentó de forma medible5.

Los impuestos al suelo recaen en sus dueños

Un impuesto sobre la renta del suelo no puede trasladarse a los inquilinos — se capitaliza en un precio del suelo más bajo. Observa cómo cae el precio del suelo en el juego al subir la captación, tal como predice la teoría de la incidencia fiscal6.

Common Ground es un modelo didáctico, no un pronóstico. Comprime una economía real en una ciudad estilizada — pero los mecanismos sobre los que funciona, y la dirección de cada efecto que verás, provienen de investigación publicada.