2. El valor de la ubicación
¿Qué hay en nuestra vida económica más significativo que el hecho de que una mayoría deba pagar a unos relativamente pocos por el privilegio de vivir y de trabajar en aquellas partes de la superficie de la Tierra que las fuerzas geológicas y el desarrollo comunitario han hecho deseables?
— Harry Gunnison Brown (1880–1975)

Para comprender mejor cómo podemos transitar hacia una sociedad más equitativa y próspera, recurrimos a otro principio fundamental: debido a su oferta inherentemente limitada para cada ubicación, la tierra obtiene su valor de la riqueza natural, social y cultural que existe en su entorno circundante. La conveniencia de poder participar de todos los bienes y servicios disponibles en una ubicación determinada se manifiesta en valores de la tierra más altos para esa ubicación en particular. Por ejemplo, las personas pueden acceder a más bienes y servicios en la tierra urbana que en la tierra rural debido a la ventaja de localización de la tierra urbana, pero esta ventaja de localización surge únicamente como resultado de la riqueza adicional que existe en el entorno circundante—riqueza que las personas han creado en cooperación y en competencia las unas con las otras. Este principio se conoce como la Ley de la Renta.6 La Ley de la Renta es tan universal como la ley de la gravedad, y tan central a la experiencia humana. Al igual que la gravedad, nos afecta en todo momento; como la gravedad, no se puede ver a simple vista, y la mayoría de nosotros la damos por sentada. La máxima inmobiliaria «Ubicación, ubicación, ubicación» se basa en la Ley de la Renta.7
MEDIO 2-1: LA LEY DE LA RENTA
Una explicación sencilla de la Ley de la Renta.
http://unitism.co/lawofrentstory
Si observamos la vida con profundidad, nos damos cuenta de que los beneficios que recibimos de la sociedad son en gran medida atribuibles a su ubicación. Los beneficios son locales a las zonas en las que vivimos: las carreteras por las que conducimos, las tiendas en las que compramos y los servicios que utilizamos. Estos beneficios nos resultan convenientes por su proximidad, y la tierra sobre la que existen estas comodidades posibilita su existencia. De hecho, cuantas más comodidades existan en una zona general, más valiosa se vuelve la tierra de esa zona.
La Ley de la Renta afecta a todo. Este concepto es tan básico y a la vez tan profundo que, una vez comprendido adecuadamente, tiene el potencial de cambiar para siempre la manera en que vemos el mundo. La Ley de la Renta demuestra que ningún ser humano por sí solo otorga a la tierra y a la ubicación su valor general—su renta. Los valores de la tierra surgen de la riqueza que existe en la zona circundante, riqueza que hemos creado juntos y que seguimos creando en cooperación y en competencia los unos con los otros. Los valores de la tierra, como veremos, son reflejos financieros de nuestra interconexión.